Salitreras del Norte de Chile y la Fiebre del Oro Blanco

Piscina en acero de Oficina Salitrera Humberstone.

A lo largo y ancho de esta angosta franja de tierra llamada Chile, podemos encontrar diferentes parajes. Hoy, a pesar de contar con maravillosos paisajes naturales, nos detendremos en uno contrario a lo creado por nuestra madre naturaleza y nos centraremos en emplazamientos forjados y levantados totalmente por la mano del hombre. Un lugar que a pesar de toda la adversidad que los precursores de éstos pudieron tener, se logró dar origen a dos grandes construcciones en el desierto más árido del mundo. Hablamos de las Oficinas Salitreras de Humberstone y Santa Laura.
Declaradas en 1970 Monumento Nacional y en el año 2005 nombradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, estas dos grandes oficinas ingresan también a la lista de sitios Patrimonio de la Humanidad en peligro. Se encuentran ubicadas a 47 kilómetros al este de la ciudad de Iquique, en la comuna de Pozo Almonte, en pleno desierto de Atacama. Ambas son el más grande vestigio de lo que dejó la llamada “Fiebre del Oro Blanco” y lo que fue la explotación del salitre en nuestro país. Además de mostrar en todos sus matices los cambios sufridos por la región y las personas a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX.

Interior de las faenas salitreras en Chile en plena fiebre del oro blanco.

Separadas en sus inicios, sus orígenes y creación se remontan al mismo año. En 1872 la compañía de extracción de nitratos de Guillermo Wendell funda la Oficina salitrera de Santa Laura, construida con un sistema de máquinas que trabajaban con inyección de vapor en unos cachuchos. Al no logra cumplir con las expectativas de producción, en el año 1902 pasa a manos de The New Tamarugal Nitrate Company. Ya para 1913 la oficina paraliza sus trabajos hasta el año 1920, cuando volvió a su productividad con un nuevo sistema de extracción llamado Shanks, mejorando así los rendimientos de extracción.
Así también, la Compañía de Nitratos del Perú funda la Oficina Salitrera La Palma. Lamentablemente por consecuencias de la guerra del pacifico la compañía pasa por distintos propietarios, llegando a ser el último dueño el mismo que fundó la Oficina Santa Laura, Guillermo Wendell. Por consiguiente, en 1920 se habilita también el sistema Shanks pasando a ser una de las mayores extractoras de salitre en la zona. Logró albergar a 3.700 habitantes entre los años 1933 y 1940.

Antigua represa hidroeléctrica localizada en el cauce del río Loa en la comuna de María Elena, Chile. Fue construida por el empresario alemán Henry Sloman, con la finalidad de abastecer con energía eléctrica a las oficinas salitreras Buena Esperanza, Rica Aventura, Prosperidad, Grutas y Empresa.

A causa de la llamada “Gran Depresión” de 1929, el modelo económico existente tiene un quiebre importante en la bolsa a nivel mundial. Esto lleva a nuestro país a ser uno de los más afectados en su economía interna. Se suma también el descubrimiento del amoniaco sintético por parte de los alemanes Fritz Haber y Carl Bosch, lo que permite la producción industrial de fertilizantes. Después de esto, la industria salitrera chilena se desploma.
En 1934, y al borde de la quiebra, Santa Laura y La Palma son adquiridas por la Compañía Salitrera de Tarapacá y Antofagasta COSATAN. Sus nuevos dueños renuevan y amplían a La Palma renombrándola como Oficina Santiago Humberstone. Nombre que se le dio en honor a James Thomas Humberstone, considerado uno de los padres de la industria salitrera, quien además, introdujo y aplicó el sistema Shanks en Chile.
A pesar de todos los esfuerzos hechos para repuntar la industria y poder competir nuevamente en el mercado internacional, la “era dorada” del salitre ve su fin cuando, en 1959, COSATAN se disuelve. Para 1960 Humberstone había sido completamente abandonado y así también Santa Laura en 1961. En los 70s estás 2 reconocidas oficinas ya han pasado al olvido, transformándose en pueblos fantasmas. Debido a esto son nombradas Monumento Nacional.

Las antiguas oficinas salitreras Santiago Humberstone y Santa Laura, actualmente administradas por la Corporación Museo del Salitre y declaradas Monumentos Nacionales y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde el año 2005.

En el año 2001, y gracias al rodaje de una teleserie nacional Pampa Ilusión, Humberstone fue remodelada. Prontamente en el año 2002, estas dos Oficinas Salitreras son rematadas y pasan a ser propiedad de la Corporación Museo del Salitre. Corporación que hasta el día de hoy, y en conjunto con el Gobierno Regional de Tarapacá, realizan trabajos de restauración en estas dos oficinas.
En la actualidad se pueden apreciar la mayoría de los edificios centrales de Humberstone. Maravillosos son su teatro, iglesia y la famosa pulpería, construidos todos de manera total o parcial con madera de pino oregón importado. Santa Laura, por otro lado, nos deja su enorme chimenea; visible a una considerable distancia, también su máquina, construida de pino oregón y fierro, incluyendo variadas dependencias como la Chancadora, la administración, su plaza central, entre otras.
Ni el paso del tiempo, ni los saqueos que continuamente afectaron a estos dos pueblos, puede mellar la grandeza de su historia y la contribución que, en numerosos sentidos, aportaron a nuestro país. Por lo mismo y en la actualidad son unos de los atractivos turísticos más importantes de la Región. Quedan los vestigios de una era dorada, de riquezas y contrastes. Queda el recuerdo de lucha, pasión y una patria que se forja desde sus lugares más recónditos y hostiles.

Marco Aurelio Valenzuela Rabanal

Marco Aurelio Valenzuela Rabanal nació un 31 de Mayo del año 1983 en Santiago. Hijo de la relación entre Roxana Mónica del Pilar Rabanal Ramírez y Juan Valenzuela Suarez, ha vivido la mayor parte de su existencia junto a su madre. Y a pesar de haber conocido a su padre, siempre sintió ausencia de éste. Con una infancia difícil, logró terminar su colegiatura gracias a todos los esfuerzos de su madre, quien carente de estudios, pudo otorgarle a él una vida digna y sin mayores necesidades. Por esta misma razón, en la actualidad Marco sigue viviendo con ella. Ha trabajado toda su vida, en un sinfín de lugares y en donde ha tenido la oportunidad de hacerlo. Ha tenido malas experiencias laborales, como así también ha conocido gente maravillosa, que lo han impulsado a buscar mejores y más provechosos caminos. A pesar de todo, siempre trabajó con la única finalidad de dar sostén a su hogar, que junto a su madre, han conseguido formar. En su vida personal ha intentado desarrollar diferentes disciplinas: tales como la literatura, artes marciales, filosofía, música, más una gama de aristas que han dado vida y razón a su existencia, forjando así, una particular personalidad, basada en sus experiencias. Marco Aurelio, un joven que expresa su ser a través de las cuerdas de su guitarra.

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